SISMOSCOPIO
El instrumento más adecuado para captar y registrar la evolución temporal de los temblores y terremotos en una ubicación, son los Acelerómetros de Terremoto que registran la aceleración del movimiento sísmico en las dos componentes horizontales y la vertical durante su fase intensa. Estos instrumentos son relativamente costosos y requieren de su control y mantenimiento con una frecuencia que puede llegar a ser mensual.

Para obtener mayor cantidad de información resultante de la medida instrumental del nivel de agitación sísmica en la mayor cantidad de ubicaciones, se han desarrollado otros instrumentos más simples que requiere menos gastos de inversión y también menos gasto de operación y mantenimiento y que además sean suficientemente confiables en su operación y que sus registros sean significativos para la ingeniería. Uno de estos instrumentos es el Sismoscopio tipo Wilmot que está formado por un sistema vibratorio de 0,7 seg. y 10% cantidad de amortiguación que se comporta como modelo mecánico de un edificio y que su registro en vidrio ahumado corresponde a la respuesta de este edificio tipo.
El sismoscopio es un instrumento sencillo, que inscribe en un vidrio ahumado el movimiento que el terremoto origina en su péndulo. Este péndulo se comporta como un vibrador lineal amortiguado de periodo 0,7 seg. y 10% de cantidad de amortiguación.

El registro del movimiento en el vidrio ahumado resulta ser una medida de la intensidad del terremoto en la ubicación de este simple instrumento y también permite conocer los requerimientos de fuerzas que el terremoto genera en los edificios. Por su escasa amplificación, el registro es apreciable en el vidrio ahumado cuando la intensidad supera el grado III de la Escalade Mercalli y, en consecuencia, no saltan las agujas con los temblores intensos y los terremotos destructivos.

Desde 1961 el Instituto de Investigaciones Antisísmicas "Ing. Aldo Bruschi" de la Universidad Nacional de San Juan ha desarrollado un programa continuo de fabricación, instalación, mantenimiento y análisis de la información obtenida en estos Sismoscopios. A la fecha han sido fabricados en este Instituto más de un centenar de estos instrumentos que han sido instalados a todo lo largo y lo ancho de las áreas más sísmicas de nuestro país. El primer registro significativo fue obtenido durante el temblor que afectó a Mendoza el 27 de abril de 1967 en cuya oportunidad el Sismoscopio instalado en el Centro de Ingenieros de Mendoza registró para el movimiento el valor de respuesta espectral en aceleración de 0,15 g.
Un registro importante como referencia acerca de los niveles de agitación sísmica destructiva fue el obtenido en el sismoscopio ubicado en la Escuela Vieytes, en Caucete, Provincia de San Juan, durante el terremoto de 23-11-77, en cuya oportunidad el registro sobrepasó el límite del instrumental que corresponde al coeficiente sísmico de 0,55 y habría alcanzado un valor cercano a 0,7.
Vidrio ahumado de la Esc. Vieytes - Caucete - 23-XI-1977
El mismo sismo en el captador del I.D.I.A.
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